Pages Navigation Menu

Manual de supervivencia para mujeres positivas

COCA COLA CONTRAATACA

¿SON LAS MARCAS LAS CULPABLES DE NUESTROS MALOS HÁBITOS? 

Chicas el otro día descubrimos un magnífico trabajo del mago de la publicidad Alex Bogusky, en el que atacaba veladamente, o descaradamente, según se mire, al grande de los grandes, el gigante de los refrescos Coca Cola, y su famosa chispa de la vida. Para ello utilizaba la excusa perfecta, la salud, ese aspecto que tanto nos preocupa a los humanos, sobre todo cuando no la tenemos, o cuando alguien nos recuerda lo mucho que cada día la arriesgamos.

El vídeo de Bugosky nos ha gustado mucho, pero no tanto por la osadía de retar a Coca Cola y su eterna promesa de “happines”, utilizando incluso uno de sus más reconocidos iconos, los entrañables osos polares, sino más bien por  el acierto con el que ha tratado el tema de los malos hábitos alimenticios, incorporando con maestría y simplicidad todos los elementos que funcionan, desde lo más racional, a lo emocional, sin olvidar los aspectos más puramente prácticos, todo a ritmo de la buena música. Aunque definitivamente nos sobra el guiño descarado a responsabilizar a la marca de los males de la sociedad americana, no creemos que ese sea su papel.

Para nosotras está claro, el consumo abusivo de los refrescos azucarados tiene efectos perniciosos para la salud – obesidad, diabetes, caries, etc.-  son algunas de sus consecuencias más nefastas, sobre todo en los niños, aunque probablemente sean las mismas que podría tener el consumo desproporcionado de cualquier otro producto con exceso de azúcar. Si lo pensamos bien, el ABUSO de cualquier sustancia puede tener efectos nocivos para la salud, incluso el de aquellos aparentemente inocuos como los zumos de fruta, batidos, lácteos, o incluso el agua. Todavía recuerdo esa época en que me bebía más de dos litros de agua diarios, instigada por mis compañeras de oficina que aseguraban que era básico para la buena salud femenina. A mí no me funcionó en absoluto, porque el exceso me produjo problemas de hierro, aunque no se me ocurrió culpar de ello al Canal de Isabel II.

Coca Cola por supuesto ha respondido a su manera, insuflando a sus consumidores una buena dosis de esa felicidad que tanto predica, y recordando a la gente, que son ellos los que tienen el poder, los que pueden cambiar las estadísticas, los que eligen cómo viven, y como consumen. Sin duda las marcas crean productos de consumo y nos animan a consumirlos, pero en ningún caso nos proponen ponernos ciegos de ellos, bebiéndolos de litro en litro, ni nos incitan a llevar una vida sedentaria carente de ejercicio físico o a alimentarnos exclusivamente a base de grasas e hidratos de carbono, ni mucho menos a utilizar la televisión como única fuente de ocio.

Nosotras lo tenemos claro, los niños repiten los hábitos que ven y que les enseñan, es importante que aprendan unos hábitos saludables y moderados con variedad de alimentos sanos, que en ningún caso deberían estar exentos de incorporar de vez en cuando algunos pequeños placeres que en exceso resultarían nefastos, la chispa de la vida. En todo caso, si queremos imitar a alguien, no lo hagamos, emulando a los americanos y su manía de rellenar el vaso de refresco gigante hasta morir por ahogamiento, imitemos mejor a los cubanitos, que la beben mezclada con un chorrito de ron de caña, sin dejar de mover las caderas al son de la salsa y la rumba en un atardecer soleado, y que además de tener unos tipazos impresionantes, lo pasan divinamente.

Aquí os dejamos los ejemplos de todo ello, más una buena muestra de energía bien canalizada de unos chavales nada obesos que estamos seguras SE MERECEN UNA BUENA COCA COLA. Ellos ya están cambiando las estadísticas ¿y tú?

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

bloglovin