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Manual de supervivencia para mujeres positivas

LA IMAGEN DE LA MUJER EN LOS MEDIOS, ¿CAUSA O CONSECUENCIA?

El efecto RAE, limpia, fija y da esplendor

Chicas la RAE, (Real Academia de la Lengua Española), está de aniversario. La afamada y vetusta institución lleva cuidando y alimentando nuestra nutrida y esplendorosa lengua española, la friolera de 300 años. Durante ese tiempo la Academia, que ha contado con 469 miembros en total (de los cuales sólo 8 han sido mujeres), ha publicado hasta 22 ediciones de su famoso Diccionario de la Lengua Española, incluyendo en él unas 88.000 palabras, casi nada.

Para celebrar tamaño acontecimiento, sus amigos, principales clientes, y consultantes de sus apostillas, e igualmente académicos, aunque de una menos antigua y menos conocida que la RAE, la Academia de la Publicidad (también con escasa representación femenina), han decidido ofrecerles como regalo de aniversario un buen ejemplo de lo que mejor saben hacer: un anuncio publicitario. 

Cómo cabía esperar de tan publicitarios regaladores, y para sorpresa y escarnio de algunos de los seguidores de la RAE , el anuncio en cuestión no se ha centrado en conmemorar las bondades de la institución, ni las de sus ilustres académicos – casi todos ellos figuras relevantes masculinas de la literatura y el arte-; ni se ha ajustado al consabido tono institucional, serio, tradicional y lleno de formalismos que suelen rodear a este tipo de instituciones; sino que muy al contrario, han tratado a la RAE como un cliente más, haciendo un anuncio sobre su producto y los importantes beneficios que esta aporta a los consumidores,…. bueno más bien para las consumidoras femeninas (tan escasamente representadas en cambio en la institución).

Y para hacerlo, no se les ha ocurrido otra cosa que rememorar una conocida fórmula (bueno conocida para los que ya tienen una edad), típica de los anuncios de productos de limpieza de los años ochenta, en los que no faltaba la escena hogareña de mujer en la cocina, y el producto milagro que resuelve sus problemas de inmediato, presentado con un pegadizo eslogan, “EFECTO RAE, limpia, fija y da esplendor”. En esta ocasión, la mujer en cuestión increpa a su hijo – con un pésimo lenguaje- a que recoja un tarro de mermelada que se ha caído, y tras el efecto RAE, repite la operación con un lenguaje impecable.

 Cómo cabía esperar las voces de alarma no se han hecho esperar, y el asunto ha pasado de simpática conmemoración a “trending topic”, (¡¡quién se lo iba a decir a la RAE¡¡), sobre todo tras las acusaciones de las principales asociaciones feministas que han puesto el grito en el cielo, no dudando en calificar el anuncio de sexista y discriminatorio, ya que proyecta una imagen de la mujer como la encargada única de las tareas del hogar, contribuyendo a la desigualdad.

Para nosotras, que seguimos con nuestra terapia de “encontrar el punto positivo de cuanto acontece contra viento y marea” y que no tenemos claro que dos cosas distintas tengan que ser iguales, (quién quiere ser un tío, que hagan la cama es lo suyo, pero de ahí a ser iguales…), el anuncio nos pareció que podía tener su gracia, porque llamaba la atención y rejuvenecía a una institución más bien rancia poniéndola en el mapa de la actualidad.

Además reconocemos que aunque la interpretación feminista de la imagen de la mujer es la más obvia, también podemos hacer otra interpretación más positiva, en la que la mujer se presenta como protagonista de las cosas verdaderamente importantes en la vida, es decir, la armonía en el hogar, el correcto uso del lenguaje, y la educación de los hijos ( mientras ellos pasan horas en el trabajo haciendo dinero y hablando mal).Tres roles que la mujer lleva en la sangre y a los que no quiere, ni debe renunciar, “no queremos igualdad para pasarnos 12 horas en la oficina y ser tan improductivas como ellos, mientras a los niños los educa otro, queremos desarrollar nuestra carrera profesional con responsabilidad, pero con horarios coherentes que nos dejen tiempo para lo importante, (que claramente no son ver el fútbol, ni hacer la pelota al jefe)”.

Pero además creemos que deberíamos aprovechar la ocasión para reflexionar sobre algo importante, si los hombres son tan machistas y fomentan tanto una cultura de reparto desigual de las tareas y el trabajo, pero sin embargo, son las mujeres las que los educan cuando son niños, seguramente tengamos algo que ver en esta desigualdad, y por ahí deberíamos empezar a cambiar.

Así que, desde aquí, reclamamos que somos distintas, pero que tenemos derecho a la igualdad de oportunidades, al reparto equitativo de las tareas del hogar, a tener sitio en la Real Academia, a tener sitio en la Academia de la publicidad, pero también a pasar tiempo en la cocina educando a nuestros vástagos para que sean gente de bien y sepan hacer las tareas del hogar.

2 Comments

  1. Pues a mi la madre post-RAE me da miedito… prefiero la madre “omaíta” con todos sus sentimientos a flor de piel.

    A lo mejor la RAE debería incluir alguna que otra de estas entre sus académicos para darles un poco de frescura.

    • Estamos completamente de acuerdo contigo. No hay color entre la primera y la segunda. La autenticidad tiene un precio. Jajajaja

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