Pages Navigation Menu

Manual de supervivencia para mujeres positivas

SACA TU MENTE A PASEAR POR EUROPA

DESCUBRIENDO AMSTERDAM Y SUS “MONUMENTOS”

Chicas, nosotras lo tenemos claro, un par de veces al año hay que escapar, y no nos referimos a las consabidas vacaciones familiares con niños, palas y colchonetas; ni a esas escapadas formato luna de miel en las que las parejas se dedican durante una semana entera a ir de la tumbona a la cama con parada y posta en la barra del bar frente a un mar azul turquesa y pulserita multidiversión (que para eso hay que tener pareja, amor y carecer de cartucheras y manchas en la piel). Nos referimos más bien a esas escapadas urbanitas que tanto nos ayudan a abrir la mente porque sólo entonces podemos comportarnos y vestir como verdaderas adolescentes y deambular por la ciudad sin rumbo fijo y sin importarnos lo que pueda pasar, eso sí, sin olvidar nuestro lado más madurito a la hora de seleccionar los mejores lugares, garitos y monumentos.
Para ello es imprescindible escoger una ciudad bonita, paseable y que ofrezca un extenso rango de posibilidades de descubrimiento entre sus calles: museos, galerías, tiendas, bares, etc. que además tenga un buen mercadillo en el que rastrear tesoros vintage, y que por supuesto, ofrezca una buena variedad de monumentos artísticos (incluyendo los de carne y hueso) con los que deleitar la vista y de paso estudiar las particularidades y costumbres del equipo local (que el visitante ya lo tenemos muy visto). Si la ciudad tiene río, mucho mejor, porque así podremos entretenernos también con las “monumentos” flotantes mientras recorremos sus orillas en busca de esos grotescos e innecesarios souvenirs que llevar de regalo de vuelta a casa (el imán para tu suegra, la postal de tu madre y el dedal para el freky de Jesús)
Para este tipo de escapadas la compañía es básica, aunque no importa si vas con pareja, familia o amigos, es imprescindible que estos sean de espíritu curioso, no les importe perderse de vez en cuando, y sobre todo, no se asusten cuando tengamos que inmortalizar a toda prisa en nuestras cámaras algún monumento de carne y hueso que pase por nuestro lado luciendo palmito a bordo de su bicicleta (estos souvenirs sí que no tienen precio). El alojamiento por descontado debe ser céntrico y bien comunicado, nada de alrededores (a no ser que en la zona se concentren algunos de sus “monumentos”), y preferiblemente en forma de apartamento (lo más cool posible para poder enseñar las fotos a tus amigas).
Amsterdam puede ser una estupenda posibilidad, es una ciudad bonita, divertida, creativa y  llenita de “monumentos”. Recorrer sus impresionantes canales andando o en bicicleta puede traeros todo tipo de gratas sorpresas, (allí si podemos convertirnos en quinceañeras por un rato así que haceros con unas buenas sneakers). Su acertada mezcla de fantásticos edificios antiguos y modernos sólo tiene parangón con la idéntica armonía en que su variada y rica fauna local convive pacíficamente en plena apoteosis de modernidad pero sin olvidar su importante legado histórico.
De hecho en Amsterdam se encuentran algunos de los mejores museos del mundo (Rijksmuseum, Van Gogh Museum, Hermitadge),y como no, cuenta con algunos de los mercadillos de objetos variados más interesantes de Europa (Noordermarkt, o el Watterlooplein ) que harán las maravillas de las más voraces buscadoras de piezas únicas.
De su barrio vintage (el Jordaan) solo deciros que guardéis tiempo y dinero para recorrerlo en condiciones y visitar algunas de sus tiendas y garitos (no os volváis locas con los Sex Shops porque ya los hay en España, aunque siempre merece la pena visitar alguno de las más emblemáticos ), ojo porque ésta es buena zona para ver monumentos andantes, así que estaros al loro y con el móvil cargado para no perderlos de vista e inmortalizarlos como se merecen (o más bien como tú te mereces, esto sí que debería ser patrimonio de la humanidad!!)
Aunque seguramente ninguna seáis una cotilla empedernida de vidas ajenas, sólo mencionaros, por si acaso, que en Amsterdam las casas no suelen tener cortinas, así que mientras recorréis las calles de la ciudad también podéis recorrer los salones y habitaciones de sus habitantes (siempre con actitud antropológica, por supuesto). Además como en el centro no hay casi hoteles, os recomendamos uno de estos apartamentos decorados con estilo holandés a buen precio (www.friendlyrentals.com). Allí podréis sentiros como autenticas locales y son muy útiles para juntarse al final del día y hacer recuento de experiencias, adquisiciones y documentos gráficos.
Nosotras ya estamos planeando nuestra próxima visita, Amsterdam es una ciudad viva y cambiante que en cada ocasión tiene cosas nuevas que ofrecer, ¿A que no os atrevéis a bailar por toda la ciudad?

One Comment

  1. Y qué tal una vueltita por Montreal? Tenemos unos ríos que flipas con mosquitos como naves espaciales, monumentos a lo grande, barrio hipster (aquí no se lleva lo vintage) y gente de todos los rincones del mundo… Ánimo!

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

bloglovin