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Manual de supervivencia para mujeres positivas

UN VERANO DIFERENTE

¿Y si nos quedamos en casa?

Chicas, como dicen algunos, al final las crisis también tienen sus cosas buenas. Y no sólo porque unos cuantos privilegiados consigan convertirlas en estupendas oportunidades para reinventarse a sí mismos o para salir huyendo sin remordimientos de un trabajo que llevaban años odiando en silencio, sino también porque a veces ayudan a despertar las conciencias dormidas por aquello del “tenerlo todo”. Los tiempos de vacas flacas nos obligan a pisar tierra firme, y de paso permiten que nos demos cuenta de lo excesivos que nos habíamos vuelto en los tiempos de bonanza.

Este verano, como todos los veranos, viene con sus modas, sus modos y sus excesos de sol, piscina y calimocho, pero esta vez, y esperemos que sirva como precedente, parece que la cosa viene menos violenta y más sensata. Será porque hay poco dinero, porque hemos recuperado la conciencia, o simplemente porque nos hemos hartado de las reglas del juego, pero el caso es que este verano será más humano en lo estético, y bastante más coherente en lo económico. Por fin parece que se va pasando esa fiebre de uniformidad y perfeccionismo excesivo que nos habíamos impuesto, según la que había que tener una pinta concreta, un peso determinado, y un solo sitio de veraneo.

Para empezar ya no hay que estar tan morenos, se lleva el blanco y no solo en la ropa, sino también en la piel, el cuerpo churruscado color betún ya no está de moda. Este año vale con un toque de color estacional típico de la vida veraniega, sin necesidad de asarse como un pollo vuelta y vuelta sudando la gota gorda en la toalla, ni pasarse la tarde en la tostadora de los rayos UVA oliendo a coliflor, porque no es bueno ni para la salud, ni para el bolsillo, ni para salir en la foto de facebook.

Tampoco se llevan los cuerpos anoréxicos, lo de estar como un palo, sea cual sea tu complexión, a costa de pasar hambre constantemente o prescindir de alguna costilla, se ha pasado de moda (ojo no mirar a Shaila Durcal porque se  ha equivocado). Se llevan los cuerpos sanos y cuidados, si eres un palo, mejor para ti, irás más ligera por la vida, pero si no lo eres, vale con cuidarte un poco y lucir orgullosa un cuerpo equilibrado. También se acabó la esclavitud del pelo, un año liso, y otro rizado, este año vale el que tengas, siempre que lo mantengas cuidadito, olvídate del planchado.

Otra nueva tendencia veraniega que no podemos menos que aplaudir, es la vuelta al verano en el pueblo, como antes. Por fin está bien visto el veraneo pueblerino y no sólo porque lo digan Acuarius y Coca cola, sino porque si eres de los privilegiados que tienen un pueblo al que huir, está claro que debes aprovechar porque la mejor forma para desconectar un poco de la rutina y de todas esas esclavitudes sociales de las que no te libras ni en la playa. Además puedes disfrutar de la vida natural sin aderezos, volver a aprender a montar en bici (que se lleva tanto como correr) y pasar buenos ratos en esos bares de toda la vida, en los que se arregla el mundo con unos gines en la mano, bote – llines claro.

Pero la verdadera novedad de este verano 2013 es que por fin está permitido veranear en la ciudad. Si eso en la ciudad, sin toalla, ni yate, ni capacho (antes un sacrilegio que había que llevar bien escondido). Este verano para ser cool ya no es necesario pasar un mes entero en la playa tostándote al sol y llenándote la muñeca de pulseras de colores (aunque unos díitas saben a gloria), ahora también es posible ser una chica it sin salir de la ciudad y haciendo “check in” en todos sus museos, eventos, y mercadillos veraniegos. Y si la cosa se pone chunga pues nos quedamos en casa  y nos dedicamos al reciclaje y a la artesanía doméstica.

Además este verano algunas ciudades se han esmerado en la tarea y por fin nos ofrecen un buen montón de posibilidades en las que lucir nuestros cuerpos blancos, y los nuevos modeletes de las rebajas de Zara. Museos, cines de verano, terrazas, conciertos, y hasta esos Pop up stores que antes sólo aparecían en  la temporada navideña.

Aquí os dejamos algunas ideas si venís u os quedáis en Madrid. Exposiciones: Dalí en el Reina Sofía, Giacometi en Mapfre y Pisarro en el Thyssen. Cines de Verano: en la Casa Encendida, en el Parque de la Bombilla, al aire libre en la Filmoteca, y en Matadero Madrid. Terrazas Tartan Roof, la nueva terraza del círculo de Bellas Artes, Gau Café la mejor terraza de Lavapiés (en Tribulete 14 Edificio de la UNED), Café Costello Río, junto a Matadero, calle general maroto en Legazpi, La Tita Rivera en la zona centro calle Perez Galdos junto a Fuencarral, la terraza del Hotel de las letras o el atardecer del Agora en el Ada Palace hotel ambos en la Gran Vía. Pop up Store: este año se estrena EL PATIO Summer Pop Up Drinks and goods, Palacio de Santa Bárbara metro Alonso Martínez con comida de Magasand cócteles de El Viajero, y un montón de diseños para comprar, imitar o ponerte los dientes largos. Mercados y mercadillos: El rastro los domingos, ahora con nuevo mercado, el Mercado de los Motores, primer finde del mes en las Naves del Metro, calle Valderribas, el Mercado de las Ranas lo mismo en el Barrio de las letras.

Pero si al final este verano lo que os apetece, os seduce, o simplemente os toca por imperativo legal es quedaros en casa, lo mejor es que la pongáis bien veraniega para sacarle el mayor partido, os pasamos algunas ideas. Feliz Verano emprendedoras.

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